Tras una serie de eventos inesperados, Meursault, el protagonista de nuestra historia, se ve envuelto en la situación más controversial para cualquier ser humano, la muerte, cuestión que lo lleva a reflexionar sobre todo lo acontecido en su vida y el impacto de sus actos en la gente que lo rodea. El extranjero muestra no sólo como están automatizadas las emociones humanas, sino la realidad de la sociedad con respecto a lo que es diferente. Como se puede ser extranjero en su propia patria, pero más que eso, extranjero en la sociedad.
El extranjero presenta una situación de la vida cotidiana, el rechazo a lo diferente. El autor Albert Camus trata un dilema muy concurrente debido a que la sociedad vive bajo un sistema que indica como se debe de actuar ante las diferentes situaciones de la vida; muerte, logros, perdidas o desdicha, se tiene un esquema general del comportamiento de cada individuo entorno a ellas, pero ¿Qué pasaría sí alguien actuara de forma totalmente opuesta a como se dictamina en la Albert Camus sociedad? El extranjero muestra lo difícil que ésta situación puede llegar a ser; señalado por la sociedad, catalogado de demencia, son solo algunas situaciones que Meursault vive a lo largo de la novela, sin embargo habrá que cuestionarse sí en verdad la gente llega actuar así ante un caso de esta índole.
El hecho de que Meursault no presente los mismo sentimientos que la mayoría de la personas no lo cataloga como alguien inestablemente emocional, no quiere decir que por no sufrir por el fallecimiento de su madre, que encuentre sin mayor importancia el casarse o no con María, así como el tener una relación de amistad fuera de lo común con el señor Masson, haya cometido los actos por los cuales se le acusa. Los distintos factores que se presentan en cada evento perjudicial en su vida pudieron pasarle a cualquiera y no necesariamente deben de ser por su forma de pensar.
Sin embargo la sociedad, tanto en la vida real como en el libro, esta enfocada en una serie de comportamientos estándar para cada situación, que si alguien piensa diferente a ello, debe ser la razón por la cual está propenso a sucesos perjudiciales. Ya sea por religión, sentido común o el pensamiento habitual se suele juzgar a las personas, pero ¿Cómo saber que tu sentido común es el acertado y no el de la persona que está a tu lado? Postura muy valiosa que propone Albert Camus en el extranjero. Sin embargo discrepo del autor al trasladar este ideal a una situación bastante ficticia y hasta cierto punto burda. Durante el juicio de Meursault la atención se centra más en el, en sus maneras de interactuar con la sociedad, que en el crimen por el cual se le encarcela, condenándolo a la muerte más por su forma de vida que por el acto que cometió, pero ¿Esto realmente pasa en la sociedad?
Una cosa es que se presente la discriminación entre la gente con quien interactuamos día a día, pero otra es que esto se visualice como una violación a la ley, ya que con ésta se busca cuidar los derechos de las personas y el bienestar de las mismas, que tus actos no afecten a los demás, de ahí la pregunta ¿Cómo el no sentir dolor por la muerte de tu madre puede afectar la dignidad humana de otra persona? En un juicio no se le acusa a alguien por los sentimientos que posee, sino por los actos que ha cometido, por lo cual el autor le quita peso al gran mensaje que quiere trasmitir en su novela, mensaje con el cual concuerdo totalmente, aunque el medio que utiliza para difundirlo le reste peso y credibilidad, ya que la gente se reprimirá a la hora de pensar de manera distinta a la demás personas si se cree que esto viola las leyes establecidas y se recibe una sanción por ello.
Por todo lo dicho anteriormente estoy de acuerdo con el dilema que nos presenta Albert Camus, ya que cada persona tiene en su cabeza un mundo diferente al de los demás; piensa, analiza, percibe las cosas de manera muy peculiar y única en ciertas ocasiones, entonces ¿Por qué generalizar el comportamiento humano ante los diferentes acontecimientos de nuestra vida? Una persona puede perseguir ideales distintos a los nuestros y no por ello es inferior a uno o posee algún trastorno de personalidad, tenemos que entender que todos somos distintos y por ello pensamos y actuamos de diferente forma, sin embargo lo que sentimos debe estar reflejado en un actuar acorde a las leyes establecidas en la sociedad que se vive, leyes o reglas que permiten la sana convivencia con el prójimo.
BIBLIOGRAFIA
- CAMUS, Albert, El extranjero, Madrid, Editorial Alianza, 2000
Oswaldo buena reflexión! Planteas desde el principio el dilema alrededor del cual gira la historia y lo cuestionas todo el tiempo.
ResponderEliminarLástima que haya trozos mal escritos porque le quita elegancia a tu análisis. Mira, por ejemplo esta pregunta que cito: "¿Qué pasaría sí alguien actuara de forma totalmente opuesta a como se dictamina >en la Albert Camus sociedad<?" Si no tuviera la última parte de la "Albert Camus sociedad" sería una pregunta hermosa, sin embargo el error de poner el nombre del autor, parece como si estuvieras haciendo un comentario a son un tanto de broma. Ésto de ninguna manera descalifica la pregunta, pero si le quita seriedad.
Otra cosa que vi es que confundes "inestablemente emocional" con "inestable emocionalmente". ¿Cuál crees tu que sea la diferencia?
Por lo demás te diría que yo si creo que se juzgue a las personas por sus credos, sus ideologías, sus metas.Creo que, desafortunadamente, vivimos en un mundo donde la libertad de pensamiento se extiende hasta donde "el otro" no entre en pánico porque sus creencias difieran de las suyas. Para muestra habría que ver la estigmatización del mundo árabe y todos los problemas que les ha causado a los individuos que provienen de dichas culturas.
Es decir, creo que es muy común que como humanos juzguemos creyendo que "lo nuestro" (ideología, comportamiento, reacciones, acciones) es lo correcto y por lo tanto todo lo distinto está mal. Lo hacemos todos, todo el tiempo. El reto es salirnos de nosotros mismos y aproximarnos al otro con la intención genuina de conocerle, no de convencerle de que cambie.
¿Tu qué opinas?
De hecho yo pienso igual, es muy difícil que en el mundo se acepten pensamientos o credos que sean diferentes a los que la mayoría poseen, sin embargo en donde si discrepaba es que en un juicio legal, no se sentencia por las creencias e ideologías en vez de la falta que cometiste, que era una parte que planteaba la lectura.
ResponderEliminarEfectivamente en la sociedad con la que convivimos día a día hay discriminación de todo tipo; racial, ideológica, por estatus social.
Sin embargo seguir el flujo que se planteaba en la lectura de criminalizar la libertad de expresión, daría un giró de 360 grados a la vida que conocemos. Imaginar un mundo en donde sea delito poseer un pensamiento diferente al de los demás, que no tenga variantes que dan esa emoción o incertidumbre a la vida, sería un futuro predecible.