jueves, 7 de junio de 2012

Cine: entretenimiento o reflexión.


Se ha cuestionado con forme  pasa el tiempo qué clase de cine resulta ser más enriquecedor para el espectador, el cine de autor o el cine comercial. Dos ramas que sin lugar a duda identifican al cine y dan opciones a las personas de cuál elegir, dependiendo de las emociones que se busca obtener. Por lo general, cuando la gente busca diversión o entretenimiento, uno se inclina por el cine comercial; sin embargo, sí se busca algo que ataque los problemas que ocurren en la vida diaria y reflexionar al respecto, una película del cine de autor es la mejor opción. A pesar de ello no se puede catalogar esto como una regla, debido a que no todas las películas clasificadas de esta forma poseen características meramente de cine de autor o de cine comercial. Como se menciona en la lectura de “El cine de autor como vía de análisis cultural” de Lauro Zavala, el hecho de decir que una película pertenece a cierta clase de cine depende mucho de la persona, puesto que ésta es la que percibe los distintos sentimientos o emociones que produce el film.
Claro que el cine tanto de autor como comercial, tienden a presentar distintas características que los ubican en su correspondiente clase. Por ejemplo, se puede argumentar que sí una película suele ser un tanto difícil de predecir sobre cuál será la historia o hacia dónde va la misma, sí permite el análisis del tema expuesto y da pie a una reflexión posterior a haberla visto, se clasifica como cine de autor.
Por otro lado, una película puede clasificarse como cine comercial cuando en ella se desarrolla una temática con el fin de entretener, divertir o servir de distracción al espectador. No se busca dejar una enseñanza o provocar una reflexión en las personas, sino que da pie a salir de la realidad y poder pasar un rato presenciando escenas fuera de lo común. Así mismo, suele presentarse una clase de utopía en dichas películas, debido a las situaciones que por lo general se presentan como libertad, una vida y sociedad ideal, una vida sin problemas o con la posibilidad de resolverlos sin complicaciones; situaciones que van en sentido totalmente opuesto al que se vive en realidad. De igual forma se puede percibir una cierta fórmula en la película, con la que se puede descifrar el flujo que tendrá la historia.
Por todo lo dicho anteriormente, el texto de “El cine de autor como vía de análisis cultural”, me permitió descubrir que por más indicios que se presenten en una película para catalogarla en una de las dos clases, no serán factores suficientes  para tomar una decisión general, ya que dependerá mucho del espectador, puesto que cada persona es un mundo de pensamientos distinto al de los demás por las experiencias vividas; por tanto, se deja en manos de cada uno el identificar a la película en el sitio correspondiente.

1 comentario: