Las novelas literarias forman parte vital del ser humano en contribución
de muchos beneficios que le otorgan en cada narración, tema que se trata en el
texto de Mario Vargas Llosa: “Un mundo sin novelas”, donde se presenta una
postura en la que las novelas son relevantes, pero más aún lo es la literatura,
postura con la que concuerdo. Uno de los
puntos que me pareció muy interesante es cómo la literatura te abre las puertas
a una gran diversidad de situaciones, que quizás en la vida cotidiana no tienes
acceso por diferentes razones, tales como visitar diferentes lugares extraordinarios
con una novela que relata un viaje alrededor del mundo; hasta tomar el papel de
un asesino, detective o una persona de la nobleza que describe la novela. Estos
aspectos permiten al lector experimentar historias que en la vida real no suelen
ocurrir o difícilmente se puede accesar a ello. Quizás se pregunten… ¿Cómo haré
para convertirme en alguno de esos personajes? o ¿Cómo viajaré hacia todos esos
lugares con solo leer una novela? Pues esto se logra mediante el uso de la
imaginación.
La imaginación es una potente herramienta que nos permite
vivir todas estas situaciones, ya que la imaginación no tiene limite, tú puedes
transportarte hacia los confines más recónditos de la tierra con solo leer un
libro, porque éste permite que trabajes tu cerebro en hacer una imagen de lo
que estas leyendo, que hagas un mundo a partir del relato que te presenta la
novela.
Algo que a su vez me llamo la atención del escrito “Un mundo
sin novelas”, es el tema que se presenta acerca de sí es o no positivo el
emigrar la literatura y todo escrito presente en los libros hacía la tecnología informática, como
el kindle que transporta tus literaturas favoritas a la palma de tu mano en un
dispositivo electrónico. En torno a esta controversia mi postura es a favor de
continuar con la producción de textos en libros. Esto debido a que aporta sensaciones
únicas para el lector, en especial para la gente que tiene el hábito de leer
libros. Esa sensación al dar la vuelta a la hoja de papel, poder cargarlo a
cualquier parte, con la ventaja de que para muchos el libro no tiene un precio
considerable y pasa desapercibido; a diferencia de un dispositivo como el
kindle que por su avanzada tecnología y atracción visual llama la atención de
la gente y podría provocar un acto ilícito hacia la persona portadora del
mismo, todo con tal de poseerlo, situación que no se presenta a menudo con el
libro y que, sin embargo, en caso de darse, no presentaría el mismo impacto económico
al perderlo que si ocurriera con el dispositivo electrónico. Por estas razones
comparto el sentir del señor Vargas Llosa al plantear un libro como irremplazable,
por lo menos para un sector de la sociedad, claro esta que en gustos se rompen géneros.
Por todo lo mencionado anteriormente puedo concluir que aunque
el mundo vaya evolucionando y gire en torno a la tecnología, hay cosas que
necesitan prevalecer en el estado en el que están, como los libros, y con ellos
continuar produciendo el género literario de las novelas, para no privar a la gente a gozar de los
beneficios que éstas generan en aquellos que las leen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario